Semana Santa oportunidad para transmitir la fe a los hijos

Semana Santa oportunidad para transmitir la fe a los hijos

 

Estamos inmersos  en la fecha más importante en el calendario litúrgico católico:  La Semana Santa

Tiempo de compartir en familia, tiempo lleno de diferentes celebraciones y bastante simbolismo, que podría ser un poco confuso para los más pequeños, tiempo de transmision y crecimiento en la fe. “La criatura concebida ha de ser educada en la fe, amada y protegida. Los hijos, con el fundamental derecho a nacer y ser educados en la fe, tienen derecho a un hogar que tenga como modelo el de Nazaret y sean preservados de toda clase de insidias y amenazas”. (Benedicto XVI, 8 de julio de 2006). V Encuentro Mundial de las Familias que tuvo lugar en Valencia (España)

 

Si algo he aprendido en todos mis años de ser una madre católica es que la batalla de mantener el balance entre los aspectos religiosos y mundanos de una celebración no son fáciles de llevar. Y, no es fácil, porque las celebraciones del mundo casi siempre son más “atractivas” que su contrapartida religiosa. Los compañeros de vuestros hijos vivirán estos días de Semana Santa como unas mini vacaciones estivales en la playa, montaña o parques temáticos.

Vivir estos días con alegría,hablar con ellos,compartir momentos de oración  es, sin duda, una estupenda forma de enseñar a los niños la riqueza de nuestra vida litúrgica y de fe, e introducirlos de una manera natural, espontánea y alegre, en los acontecimientos centrales de nuestra vida, para que puedan vivir con espíritu solícito estos días santos.

Aquí te damos algunas pistas sobre actividades y meditaciones para que tus hijos se involucren en las celebraciones de Semana Santa:

  1. El Domingo de Ramos, id a Misa y llevad las palmas para ser bendecidas. Explícales a tus hijos que no se trata de amuletos de la buena suerte, ni nada por el estilo. Estas nos recuerdan cuando Jesús entró triunfante a Jerusalén y fue recibido como Mesías. Tenerlas en casa durante todo el año simboliza que le damos la bienvenida a Jesús en nuestros hogares, que esa casa es la casa de un cristiano. Es un día alegre y triste a la vez, porque pese a ser recibido en Jerusalén como un rey, se acerca su muerte. Por ello el rojo es el color que los sacerdotes llevan ese día, el color real y el de la sangre.
  2. Lunes Santo. Este día el protagonismo lo tiene María, la amiga de Jesús y hermana de Marta y Lázaro, quien lava y unge los pies de Jesús con el carísimo perfume de nardo. A raíz de aquí se pone el énfasis en la muestra de amor a Jesús, ¿cómo podemos nosotros ungirle los pies con perfume de nardo?
  3. Martes Santo. Se introducen los primeros momentos de la Pasión, y se pone de manifiesto la gran diferencia entre la reacción de san Pedro y la de Judas Iscariote tras haber traicionado ambos a Jesús: el arrepentimiento de uno; la desesperación del otro. Es la del primero la que debemos seguir
  4. Miércoles Santo. Vemos cómo Judas Iscariote va a negociar el precio con los sumos sacerdotes para entregar a Jesús, y se hace hincapié en el peligro de dejar rienda suelta a la avaricia en nuestra vida: al final, acabamos vendiendo a Jesú
  5. Jueves Santo. Se pone de relieve el gran regalo que es la Última Cena, en que el Señor nos regala el Sacramento de la Eucaristía y el Sacramento del Orden Sacerdotal. Después es la Pasión de Jesús lo que nos introduce en el misterio redentor.
  6. Viernes Santo. La crucifixión y muerte de Jesús por nosotros centra la meditación. Adoramos la Cruz, por la cual Cristo redime el mundo, y somos testigos de cómo Jesús perdona a sus enemigos y su madre, Santa María, y las otras mujeres, junto a san Juan, están firmes al pie de la cruz.
  7. bado Santo. El cuerpo del Señor está en el sepulcro. No se celebra misa, y los altares quedan vacíos. Es el día más largo, el más desolado… Pero la desolación no es desesperación. Queda la gran esperanza del triunfo definitivo de Cristo en la Noche Santa, en la Vigilia de Pascua
  8. Domingo de Resurrección. Como católicos que somos, la Pascua es la celebración litúrgica más importante del año. Es un día en que reafirmamos nuestra fe en la Resurrección de Cristo entre los muertos.

Parte del desafío de hacer participar a nuestros hijos en las celebraciones religiosas es que la mayoría de las fiestas de la Iglesia son para adultos en naturaleza y contenido. El como lo hacemos es nuestro desafío como padres, abuelos, tíos, tías y padrinos católicos que somos. En esta Pascua busca oportunidades para hacer conectar las tradiciones festivas cristianas. con tus hijos más pequeños :

Los huevos de Pascua : la costumbre de asociar los huevos con la Pascua viene de hace muchos siglos, cuando la gente respetaba el ayuno de Cuaresma y no comía lácteos, carne o huevos. Estos últimos entonces se acumulaban, porque las gallinas no dejan de ponerlos y, cuando se acababa la Cuaresma con la Pascua, la gente comía muchos huevos, sobre todo en el Domingo de Resurrección.Tienen un origen cristiano simbolizan a Cristo: así como el huevo oculta una vida que brotará, la tumba de Jesús también oculta su futura resurrección.

Procesiones, viacrucis...participa en alguno y habla,habla con tus hijos –

Tradiciones gastronómicas: Recupera los distintos platos de estas fechas y elabora alguno con los niños: torrijas,monas,potajes,bacalaos….UMMM  y aprovecha para explicar nuestras raíces cristianas-

El conejo de Pascua esconde chocolates y dulces en el campo para los niños es un símbolo cristiano de la Resurrección. Su uso se remonta a antiguos predicadores del norte europeo que veían en la liebre un símbolo de la Ascensión de Jesús y de cómo debe vivir el cristiano: las fuertes patas traseras de la liebre le permiten ir siempre hacia arriba con facilidad, mientras que sus débiles patas delanteras le dificultan el descenso.

Cine en familia con tus hijos adolescentes, pueden ver una película sobre el tema. Ese día, el Viernes Santo, fomenta en tu hogar un ambiente de serenidad y reflexión.

Resurrección: Haced un banquete en casa con toda la familia, que los chicos sientan la felicidad de la Resurrección.

 

Estas pequeñas explicaciones -que se las puedes decir a manera de historias- pueden abrir la puerta para una catequesis entretenida sobre el bautismo, la resurrección de Cristo, etc.

Y por último y más importante: VIVE AQUELLO QUE QUIERAS TRANSMITIR.

Hasta pronto

corona

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