Elegir colegio para nuestros hijos

Elegir colegio para nuestros hijos

“Elegir cole es el dilema de la temporada” .Con la apertura del periodo de inscripción, los padres inician una búsqueda incansable del mejor centro escolar para sus hijos. Es posible que después de meterte en Google, de recibir cientos de mensajes en los grupos de WhatsApp y de ver más colegios de los que puedes recordar sigas con dudas sobre dónde escolarizar a tu hijo. “Se habla en los grupos de amigos, con los familiares, en el trabajo. El tema está en todas partes. La angustia, muchas veces motivada por el exceso de información, se convierte en compañera de viaje. ¿Será bueno su nivel educativo? ¿Se adaptará mi hijo bien al centro? ¿Tendrá buenos compañeros?

Preguntar, la mejor medicina, Ante el aluvión de mensajes, la mejor cura para muchos es preguntar. Hay que aprender a hacer preguntas sin tapujos. “Igual que cuando vamos a comprar un coche o una casa queremos saber hasta el último detalle, ¿por qué no vamos a hacerlo con algo tan importante como es la elección de colegio?”

Un consejo fundamental: hay que buscar la coherencia entre casa y colegio. “Que la escuela y la familia se den la mano”

Optar por uno u otro colegio resulta cada vez más complicado para las familias porque la oferta educativa ofrece hoy un amplio abanico de posibilidades.público,concertado,bilingüe, religioso, con piscina, con actividades extraescolares… Aunque son muchas las variables que hay que tener en cuenta, “nunca hay que dejarse llevar solo por el envoltorio”. Una cosa es considerar si las aulas tienen materiales y están en buenas condiciones; y otra muy distinta es fijarse más en las pistas deportivas que en el método de enseñanza. En muchas ocasiones es puro marketing

Os damos algunas claves sobre los aspectos a tener en cuenta en esta decisión :

El proyecto educativo, ¿Fichas? ¿Trabajo por rincones? ¿Proyectos que respetan los ritmos? ¿Prioridad a la lectoescritura? ¿Bilingüismo? Los modelos educativos son variados y es probable que no los conozcas todos. Lo primero que hay que preguntar cuando ves un cole es por su proyecto educativo. Y a partir de ahí ver cuál encaja mejor con cómo quieres que sea la educación de tus hijos.

Comprobar que hay coherencia entre cómo se trabaja en Infantil y cómo se sigue en Primaria. En este paso si hay cambios bruscos, lo pasan mal. Si en Infantil han trabajado por proyectos y en Primaria les meten un libro a la primera de cambio, no hay coherencia

Muy relacionado con esto están los deberes. Los centros con pedagogías más alternativas son menos proclives al concepto tradicional de deberes; los más metódicos, más favorables. Las expertas recomiendan en este punto preguntar si hay carga de tareas para casa y de qué tipo son.

Observar si los profesores trabajan con un proyecto compartido que define la línea del centro. Más allá de si hay docentes brillantes, hay que fijarse en el conjunto y ver si el equipo está consolidado.

Optar por un colegio religioso si en casa sois laicos puede no ser la idea más brillante. Si compartes la filosofía del centro, todo va a ser más fácil. Se dará una confianza recíproca y la responsabilidad se siente como compartida. Sin embargo, si chocan los principios que el cole impulsa con los que tienes como familia, el niño o la niña puede tener problemas para complementar esas dos visiones del mundo

Para hacerte una idea de cuáles son los valores del centro, te puede dar pistas preguntar (si es que no te lo han contado) si trabajan la inteligencia emocional, la convivencia escolar, si hacen innovación educativa, si pertenecen a una red de centros que intercambian experiencias , si hay programas de desayuno saludable, si son ecoescuela o si tienen un protocolo propio contra el acoso-

No hay que profundizar demasiado para saber si un colegio es favorable a que las familias participen de sus decisiones y sus dinámicas. El mismo día de la visita es posible que lo detectes sin hacer muchas preguntas. ¿Pueden entrar los padres y las madres a las aulas o tienen que dejarlos en la puerta? En coles con participación no se concibe a las familias como enemigas, sino como aliadas. Por lo tanto, no se les oculta información porque se entiende que la única forma de educar es compartir los criterios de cómo educar

Un patio amplio, grupos de teatro, una gran polideportivo o una pizarra digital pueden ser elementos atractivos, pero no hay dejarse llevar por el “envoltorio”. Hay que tener cuidado porque en las visitas te están vendiendo las mejores clases y por muy chulas que sean, si dentro no hay un proyecto consolidado, nada te garantiza una respuesta educativa a las necesidades de tus hijos

En la visita, además, es fácil ver cómo respira el centro y sus espacios, si está decorado, acogedor… aunque sería mejor verlo con los alumnos y alumnas dentro. Una cosa es lo que quieren mostrarte y otra la práctica cotidiana, profesores que chillan, uno que sustituye sin saber qué hacer, niños castigados en el pasillo. Solo el día a día te confirma si se corresponde lo que te dicen con lo que hacen.

¿Cuántos apoyos hay? ¿Disponen de aula TEA? ¿Y es preferente para alumnos con diversidad funcional? Son preguntas que puedes plantear si lo que buscas es que tu hijo o hija crezca en un centro diverso e integrador. Lo ideal es que en el cole se tomen todas las decisiones desde este eje de respetar e incluir al otro.

Roca insiste en consultar también cuántas recursos tiene el departamento de orientación y cómo atienden a los estudiantes con dificultades o a los más avanzados y ver cómo se plantea  el salto a Secundaria.

La cercanía a casa es un punto favorable a la hora de elegir. Es importante para la socialización de los chicos y chicas, y cuando empiezan a quedar con los amigos para dar una vuelta les restas autonomía si no están próximos a casa. La horquilla de horario extraescolar o el tipo de jornada son otras dos claves de cara a la conciliación. Muchos centros ya trabajan con horario intensivo de mañana, que agrupa todas las clases antes de la comida. Es interesante ver si todo el tiempo escolar, también los recreos y el descanso del comedor, es tiempo educativo. Si se ha incorporado el proyecto a todos los agentes, como los monitores. Que esos tiempos no solo aseguran su seguridad y su alimentación.

Y , por último, sentarse a reflexionar con calma y visitar el centro.

¡Ánimo con la decisión !!!

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