¿PROPÓSITOS? ¿DÓNDE LOS HE DEJADO?

¿PROPÓSITOS? ¿DÓNDE LOS HE DEJADO?

Como  si de otra tradición navideña más se tratase ,cada 365 días,  llegado el final del año , nos da por proponernos una lista de cosas con las que creemos –tenemos una gran capacidad para autoconvencernos– que seremos más felices en el año que empieza. Hay de todo en estos propósitos; desde bajar de peso,comer más sano , comprar casa, casarse, un coche nuevo, novia, un mejor trabajo, pasar más tiempo con la familia etc…

Es fácil identificar según la personalidad de cada uno que es lo que desea, dice un evangelio “Dónde está tu corazón allí está tu tesoro”. Así de sencillo aquello que más amamos, es en lo que más pensamos y aquello que más pensamos, es aquello de lo que más hablamos. Unos hablan de fútbol otros de dinero, de viajes, coches, instrumentos, ropa, móviles, ordenadores, mujeres, hombres, y un largo etcétera.

Propósitos, muy buenos propósitos, que, si somos sinceros, nadie consigue cumplir, ¿realmente son importantes estos propósitos?, ¿no sientes que cada año te propones cosas que para el 5 de enero ya olvidaste por completo?

¿Por qué ocurre esto? ¿Nos falta constancia en la obtención de nuestras metas, somos demasiado impacientes, o realmente nos hemos venido demasiado arriba con esos deseos a realizar?

Propósitos, muy buenos propósitos, por cierto, casi todos quieren algo “mejor”, y escuchas a tus amigos y familia desearte “lo mejor”. ¿Qué tendrán en mente cuando te desean lo mejor?

Para la mayoría de las personas ¨lo mejor¨ se enfoca en lo material: El mejor negocio, la mejor casa, el mejor coche, etc

Cuando decimos que hay cosas mejores que otras, casi no tenemos dudas al respecto: se nota qué coche, qué prenda de vestir, qué casa es mejor que otra. En lo moral, según lo que se ve, el mundo se confunde y no sabe qué es mejor

¿Qué es lo mejor? Lo correcto. Aunque vuestro corazón o razonamiento os diga que no ,que es mejor no hablarle a la persona que os ofendió, que es mejor no ayudar al necesitado, que es mejor salir que estudiar,que es mejor la infidelidad, las borracheras, etc., no hagáis caso a vuestro corazón, a veces es muy “mentirosillo”, lo mejor siempre es lo correcto. Hay muchas veces que no vas a sentir hacer algo que sabes debes hacer, pregunto ¿Qué debes hacer, lo que sientes o lo que sabes que debes hacer? ¿En que se basa el hombre para decidir qué hacer o dejar de hacer?

¿Qué sucede en nuestra propia vida cuando actuamos según lo que tenemos ganas de hacer y no según lo que comprendemos que se tiene que hacer? Aquí nos enfrentamos a la cruel realidad de la diferencia entre la felicidad y el placer. ¡Cuan fácil es confundir las dos cosas!

Reflexionemos un momento. La felicidad y el placer no son lo mismo. Los dos son agradables, pero sólo uno es duradero. Hay cosas que pueden traer placer, pero no la felicidad Hay cosas que son agradables, pero no producen felicidad. Si no conocemos la diferencia o, peor aún, no nos importa la diferencia, habremos avanzado a grandes pasos para convertirnos en una persona incompleta, uno que vive según siente.

¿Y cuales son mis propósitos?

Tenemos pues mucha tela de donde cortar. En nuestra vida hay muchas cosas importantes, muchas cosas en las que es bueno plantearse retos y propósitos. En el estudio, por ejemplo, tener una carrera profesional, es definitivamente uno de los mejores propósitos en esta vida; nos ayudará a vivir más tranquilamente, a tener que comer, compartir con los demás. A veces los adolescentes o jóvenes no se dan cuenta de esto y abandonan antes de tiempo. Tocar un instrumento, muy bueno también, o iniciar un negocio propio, esto y más son de los propósitos que nunca pueden faltar en las personas que desean crecer y tener estabilidad en este mundo… pasajero. Nos damos cuenta que hay cosas fundamentales que no pueden faltar, que no podemos olvidar por nuestro bienestar físico o mental.

Os animo a proponeros alimentaros mejor, hacer algo de ejercicio; quizá buscar que vuestro negocio crezca, o estudiar más y más…pero  para que los propósitos se cumplan y sean todo un éxito, la clave está en reajustar y amoldar estos deseos a nuestra realidad , dar más importancia al proceso que al resultado y eso se hace tratando ver mas allá de la materialidad de las cosas y buscando las cosas de arriba esas que no se ven.

¿Qué es lo que más deseáis este año que empieza?¿Cuáles son vuestros propósitos?

¡Animaos a contárnoslo!

propositos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *